NO CAER EN LAS TENTACIONES DE CADA DÍA NOS HARÁ MÁS FUERTE
Domingo 10 de marzo
1º de Cuaresma
Lucas 4, 1-13
Cada uno
de nosotras y nosotros tenemos tentaciones pensar solo en nuestro pan y
preocuparnos exclusivamente de nuestra crisis. Nos olvidamos del mensaje de
Jesús cuando nos creemos con derecho a tenerlo todo, y olvidamos el drama, los
miedos y sufrimientos de quienes carecen de casi todo.
También
hoy se despierta en algunos cristianos la tentación de mantener, como sea, el
poder que ha tenido la Iglesia en tiempos pasados. Nos olvidamos de Jesús
cuando presionamos las conciencias tratando de imponer a la fuerza nuestras
creencias. Nos ponemos al lado de Jesús cuando trabajamos por los más necesitados
solidarizándonos con ellos y con las mujeres que sufren porque los hombres nos
sentimos superiores.
Le
damos la espalda a Jesús cuando utilizamos a Jesús en beneficio propio. Nuestra
exhibición no revela la grandeza de Dios. Solo cuando nos ponemos al servicio
de los más necesitados compartimos el amor que Jesús.
NO HAY AMOR SI ESTE NO ES GRATUITO
Domingo 24 de febrero
7º del tiempo ordinario
Lucas 6,27-38
Vivimos
en una sociedad donde es difícil aprender a amar gratuitamente. Casi siempre
preguntamos: ¿Para qué sirve? ¿Es útil? ¿Qué gano con esto? Todo lo calculamos
y medimos. Nos hemos hecho a la idea de que todo se obtiene «comprando»:
alimentos, vestido, vivienda, transporte, diversión… Y así corremos el riesgo
de convertir todas nuestras relaciones en puro intercambio de servicios.
Pero,
el amor, la amistad, la acogida, la solidaridad, la cercanía, la confianza, la
lucha por el débil, la esperanza, la alegría interior… no se obtienen con
dinero. Son algo gratuito que se ofrece sin esperar nada a cambio, si no es el
crecimiento y la vida del otro.
Entre
nosotros hay personas que solo pueden recibir un amor gratuito, pues no tienen
apenas nada para poder devolver a quien se les quiera acercar. Personas solas,
maltratadas por la vida, incomprendidas por casi todos, empobrecidas por la sociedad,
sin apenas salida alguna en la vida.
Aquel
gran profeta que fue Helder Cámara nos recuerda la invitación de Jesús con
estas palabras: «Para liberarte de ti mismo, lanza un puente más allá del
abismo que tu egoísmo ha creado. Intenta ver más allá de ti mismo. Intenta
escuchar a algún otro, y, sobre todo, prueba a esforzarte por amar en vez de
amarte a ti solo».
JESÚS COMPARTE PALABRAS DE DENUNCIA PARA UNOS Y DE ESPERANZA PARA OTROS
Domingo 17 de febrero
6º del tiempo ordinario.
Lucas 6,16.20-26
En
sus bienaventuranzas, Jesús advierte que un día se invertirá la suerte de los
ricos y de los pobres. Es fácil que también hoy sean bastantes los que,
siguiendo a Nietzsche, piensen que esta actitud de Jesús es fruto del
resentimiento y la impotencia de quien, no pudiendo lograr más justicia, pide
la venganza de Dios.
Sin
embargo, el mensaje de Jesús no nace de la impotencia de un hombre derrotado y
resentido, sino de su visión intensa de la justicia de Dios que no puede
permitir el triunfo final de la injusticia.
Han
pasado veinte siglos, pero la palabra de Jesús sigue siendo decisiva para los
ricos y para los pobres. Palabra de denuncia para unos y de promesa para otros,
sigue viva y nos interpela a todos.
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