INICIEM UNA NOVA AVENTURA

Si vols compartir una part del teu temps amb unes altres xics/es i no aquestes confirmat est és el moment d'enganxar-te al tren i engegar el teu cor. 
Apuntat als grups de confirmació de la parròquia.
En els pròxims dies els que esteu batejats en la parròquia regreu una carta aon se us convida a participar en la família de la confirmació, els que no hàgeu sigut batejats en la parroquia també podeu venir però recordeu que enguany és important que ho feu com més prompte millor els grups són limitats i tindran preferència els que pertanguen a la nostra parròquia.
Les dates són les següents:
Dimarts 21 i dimecres 22 de 19:00 a 20:00 hores inscripció en el despatx parroquial. Imprescindible portar la fitxa que rebreu en el vostre domicili o que podeu descarregar aquí mateix. 
Per als de primer i segon curs s'iniciaren les reunions el dia 24 d'octubre en el Temple Parroquial.

Us esperem.

TOTS SOM IGUALS

VIVAMOS EN LA FIESTA DE JESÚS

Domingo 12 de octubre
28 del tiempo ordinario
Mateo 22,1-4

Todo el empeño de Jesús fue mostrarnos el rostro amable y sonriente de Dios, que es Padre y nosotros seguimos empeñados en tratarle de Usted, no por respeto, sino por miedo.
Por eso, esta parábola es totalmente actual para nosotros. La invitación a la fiesta, al banquete, a la alegría, a la felicidad es una constante por parte de Dios a sus hijos.
Hay una cosa en la que coincidimos todos: el deseo de ser felices. Y Dios nos dice que también El quiere, desea y busca nuestra felicidad, con el mismo empeño que cualquiera de nosotros.
No hemos comprendido aún casi nada del Evangelio, cuando creemos que Dios es enemigo de la alegría y la felicidad de sus hijos.
Los cristianos no hemos de distinguirnos por nuestra seriedad, nuestra tristeza, nuestros sacrificios; sino por nuestra felicidad al saber que Dios nos ama por encima de todas nuestras miserias.
Lo primero que nos dice el Evangelio, no es que tenemos que ser buenos; sino que Dios es bueno para todos nosotros y que desborda amor por los cuatro costados. Esto es la Buena Noticia del Evangelio y por eso es Buena Noticia el Evangelio.

JESÚS ESPERA QUE REPARTAMOS EL AMOR QUE EL NOS DA


Domingo 27 del tiempo ordinario                         
5  de Octubre de 2014
Evangelio: Mt 21, 33-43
Estas parábolas de la viña esclarecen el amor inmenso que el Padre nos tiene y sus deseos de que, al sentarnos un día en su mesa, llevemos en nuestras manos las huellas de haber participado con Él en su creación. Es la historia de la salvación de la humanidad, Jesús lo enunció en el evangelio de Juan: “Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que quien crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn. 3, 16), son palabras dirigidas a todos nosotros.
Muchos de nosotros tenemos momentos en que actuamos como buenos braceros de su campo y otros en que nos ciega la ambición; algunos no han podido ir a trabajar, a otros nadie les ha contratado, otros han ocupado cátedras o ambones, otros negocios sucios, otros son “personas de la vida”, durmiendo unos por los huecos en los portales, también las prostitutas trabajando por su vida, y gentes y gentes de “mal vivir”, “chusma indeseable viviendo en la miseria”, como les llaman los “doctores”.
Espera que nosotros organicemos este mundo, la viña; a la vista están los resultados, le devolvemos la muerte de su hijo.
Pero Dios ha apostado por nosotros para trabajar su viña, somos su riesgo, pero sigue confiando, somos sus hijos. Hoy nos pide que reflexionemos.
Sería interesante imaginar cómo Jesús pondría hoy al día esta parábola tomando en consideración nuestra historia, la historia de nuestra sociedad de bienestar de la que todos formamos parte, y también la historia de nuestra Iglesia que tanto da a algunos qué pensar y de qué hablar.
Al fin de la parábola Mateo añade: “Cuando los jefes de los sacerdotes y los fariseos oyeron estas palabras, comprendieron que Jesús se refería a ellos”.
¡Ojala fuera siempre así! Ojala que cuando oigamos una palabra justa de condenación, de crítica, de denuncia desde los más altos jerarcas hasta el último de los ciudadanos, también tuviéramos nosotros la lealtad de reconocer: “va por nosotros, va por mí”. Al hijo del señor de la parábola decidieron matarlo, qué hubiéramos hecho nosotros, posiblemente no nos atrevamos a decirlo.

Y YO ¿QUE PUEDO HACER?


Cualquier detalle que tu hagas por pequeño que sea es importante para cualquier persona necesitada