"Y VOSOTROS QUIÉN DECÍS QUIÉN SOY YO"


Domingo 16 de septiembre
24º del tiempo ordinario
Marcos 8,27-35

“Y vosotros quién decís que soy yo?”
Mientras se trate de decir lo que piensan y dicen los demás, no hay problema.
Pero Jesús quiere llegar más lejos.
Está bien, ya sabéis lo que dicen los demás, pero “¿y vosotros qué decís?
Ya no es cuestión de hablar sobre los demás.
Ahora la pregunta es personal.
¿Qué es para mí Jesús?
¿Qué es Dios para mí?
Ya no es el momento de decir qué pensamos.
La verdadera pregunta es: ¿qué es, qué significa Dios en mi vida?
No se trata de creer en Dios.
Se trata de saber qué significa para nosotros en nuestras vidas.
Y se trata de saber ¿en qué Dios creemos?
¿En el nuestro? ¿En el de los filósofos? ¿En el de Jesús?
¿En el Dios que ama a los buenos y castiga a los malos?
¿En el Dios que me tiene que amar porque yo soy bueno?
¿En el Dios que me castiga con una desgracia, porque me porté mal?
El Dios de nuestra fe, ¿será realmente el que será entregado a manos de los hombres, lo apresarán, lo condenarán y lo crucificarán?
¿El Dios que prefiere morir a hacernos morir?
¿El Dios que entrega su vida al servicio de los hombres?
¿No el Dios todopoderoso, sino el Dios débil que quiere cambiar al mundo por el amor?
¿El Dios que me pide que bendiga y no maldiga?
¿El Dios que me pide perdonar, por más que yo tenga la razón?
Este Dios no entraba en la cabeza de Pedro. ¿Entrará de verdad en la nuestra?

MARIA AL PEU DE LA CREU, FE, HUMILITAT, AMOR, RESPECTE, SENZILLESA....

JESÚS NOS INVITA A ABRIR NUESTRO CORAZÓN

Domingo 9 de septiembre
 23º del tiempo ordinario
Marcos 7,31-37

Cuántos hombres y mujeres necesitan hoy escuchar las palabras de Jesús al sordomudo: «Ábrete». No es casualidad que se narren en los evangelios tantas curaciones de ciegos y sordos. Son una invitación a que abramos nuestros ojos y nuestros oídos para acoger el evangelio de Jesús y la salvación que se nos ofrece desde Dios.
También a nosotros se nos hace una invitación a abrirnos. Sin duda, las causas de la incomunicación, el aislamiento y la soledad creciente entre nosotros son muy diversas. Pero, casi siempre tienen su raíz en nuestro egoísmo.
Cuando actuamos egoístamente, nos alejamos de los demás, nos separamos de la vida y nos encerramos en nosotros mismos. Queriendo defender nuestra propia libertad e independencia con celo exagerado, caemos en un aislamiento y soledad cada vez mayor.
Tenemos que aprender, sin duda, nuevas técnicas de comunicación en la sociedad moderna. Pero debemos aprender antes que nada a abrirnos a la amistad y al amor verdadero. Tenemos que ser solidarios.
El egoísmo, la desconfianza y la insolidaridad son también hoy lo que más nos separa y aísla a unos de otros. Por ello la conversión al amor es camino indispensable para escapar de la soledad.
El que se abre al amor al Padre y a los hermanos, no está solo.
El que escucha la Palabra de Dios y tiende su mano cariñosa al hermano, no está solo.
Es  lo que nos enseña Jesús en este evangelio de hoy.


FESTA DE LA NATIVITAT DE LA MARE DE DÉU. 8 DE SETEMBRE DIA DE LA VERGES OPOSADES. DIA DE LA NOSTRA PATRONA LA VERGE AL PEU DE LA CREU




PERQUÈ TAMBÉ AVUI ELS POBRES NAIXEN EN LA POBRESA
Aquest naixement no ocorre en Belén, sinó en Calcutta. No en un pesebre, sinó en el carrer. Però tenen molt en comú. Tots dos són molt pobres. Per a Jesús no hi havia lloc en la posada, per al nostre xiquet, no hi ha lloc en cap casa. No té pare. La seua mare, quasi una xiqueta, fa temps que viu en el carrer.
A Jesús li esperava un munt de palla, que li feia de bressol. Al nostre xiquet, el pur sòl, dur i humit. I de companyia, també animals, però no un bou i una mula, com nosaltres posem en els nostres pessebres, sinó les rates.
Est és el nostre "Pessebre vivent". I enmig d'una nit freda i humida, naix Savina, una xiqueta prematura, quasi et cap en el palmell de la mà. La seua mare no té gens per a tapar-la, gens per a donar-li de menjar, només aigua. Els dies van passant, i la xiqueta empitjora. Està deshidratada. Al principi plorava molt. Després no tenia ja forces per a plorar. En lloc d'augmentar, cada vegada estava més xicoteta, pesava menys. Jo la veia tots els dies i pensava: no li queda molt temps de vida.
No em resigne a veure-la morir. Em pare i tracte de parlar amb la mare. Té una altra xiqueta de 3 anys, que dorm amb elles en el carrer. Tractem de cercar alguna ajuda. Igual que en Belén, són els més pobres, els pastors, els que vénen a oferir el que tenen al xiquet. Un hindú li ofereix llet tots els dies. Nosaltres hem arreplegat alguna *ropita de bebè, per a les dues xiquetes. Entre tots, gràcies a la solidaritat, aconseguim que Savina tire endavant. Sembla un miracle. La seua cara ha canviat. Segueix sent molt xicoteta, però ja té un mes. Ara la mires i un somriure apareix en la seua cara. Estic convençuda, Jesús ha nascut en aquesta xiqueta.
Quan esteu en qualsevol de les misses que avui se celebren en moltes parròquies commemorant el dia de tantes verges i patrones., acordar-vos de Savina. Pensar que Jesús naix cada minut, en cada racó de la terra i nosaltres podem acollir-li. No és alguna cosa que va ocórrer fa 2000 anys en Belén, sinó que ocorre cada instant en qualsevol lloc.

L'ARRIBE GRÀCIES A l'AMOR DE LA NOSTRA MARE MARÍA.



En la setmana gran de María en la nostra parròquia, agraïm el seu compromís perquè Jesús estiguera entre nosaltres.

LA BONDAT IX DEL COR

SOLO EL TRABAJO POR LOS DEMÁS NOS HARÁ LIMPIOS


Domingo 2 de septiembre
22º del tiempo ordinario
Marcos 7,1-8.14-15.21-23

Un escritor ruso decía que lo que hay de más conservador en cualquier hombre son sus  costumbres. Todos tendemos a hacer un “dios” de nuestras costumbres; todos nos  aferramos (como si fuera algo decisivo para la historia de la humanidad) a nuestras  costumbres. Y para ello solemos revestirlas con solemnes razones que ayuden a sostener  su respetabilidad. Quizás hablemos de leyes divinas o de principios inscritos en la naturaleza  humana, o más sencillamente pretendemos que “siempre se ha hecho así” o amenacemos  con las trágicas consecuencias que implicaría actuar de otro modo. También es posible que  los argumentos vengan de contrapuestos horizontes y digamos que “el progreso lo exige” o  que la “ciencia lo demuestra”. Los argumentos pueden ser distintos y aún contradictorios,  pero la mayoría, la gran mayoría de los hombres, lo que intentamos es conservar y defender  nuestras costumbres, nuestro modo de actuar.
Lavarse las manos antes de comer era en tiempos de Jesús uno de los gestos externos de pureza  moral. Y a los fariseos de todos los tiempos siempre nos han importado mucho los gestos externos.
A Cristo no tanto. Cristo nos responde que lo limpio y lo sucio del hombre no está en las  manos sino en el corazón.
Y esto va por todos nosotros: por los cristianos que nos lavamos las manos y vamos por  ahí con nuestras manos cristianamente lavadas pero con nuestro corazón cristianamente sucio.
No nos servirá el lavarnos las manos. Solo la bondad nos hará limpios por dentro: la  negación de nuestro propio egoísmo y la generosidad, la entrega, el trabajo por los demás.