CADA VEGADA QUE UTILITZEM EL NOM DE JESÚS, MARÍA O A l'ESGLÉSIA EN BENEFICI PROPI, ESTEM ESTAFANT L'EXEMPLE DE JESÚS

¿UTILIZAMOS A JESÚS Y A LA IGLESIA EN BENEFICIO PROPIO?


Domingo 4 de marzo
3º de cuaresma
Juan 2,13-25

Dios no cabe entre cuatro paredes por mucho que en el transcurso de los siglos lo hayan intentado encerrar los manipuladores de la fe de los pueblos. Dios solo cabe en el hombre; en el hombre que, por amor, entrega y gasta la vida por la libertad de sus semejantes. Y en los grupos de hombres en los que ese amor es la característica que los identifica.
A veces imaginamos un Jesús absolutamente pacífico. Pero hoy hemos leído una narración en la que Jesús se muestra claramente enérgico, activo. De ello no podemos deducir que fuera partidario de la violencia, pero sí que ante ciertos hechos Jesús, ni se limitaba a hablar, sino que actuaba con fuerza, con eficacia.
Pero la actuación de Jesús va más allá. Si no tolera que la relación de amor entre Dios y el hombre se prostituya en negocio interesado, sin embargo, no se limita a esta purificación.
Jesús está también en cada uno de nosotros, por eso somos templos de Dios, como dice san Pablo. Y por eso oprimir, despreciar, maltratar a un hombre, es un sacrilegio, porque cada hombre es templo de Dios. Es en el hombre en quien es oprimido, despreciado, maltratado un Dios que está presente en el hombre.
Cada persona, toda persona es templo de Dios. Es en nuestra relación con los demás donde manifestamos nuestra auténtica relación con Dios.

CUARESMA TEMPS ESCOLTAR I OBRIR-SE A UN UNA FORMA DE VIURE

EL NOSTRE COR ESTÀ PREPARAT PARELL ESCOLTAR?

EL SECRETO ESTÁ EN ESCUCHAR A QUIEN NO ACEPTAMOS


Domingo 25 de febrero
2º de Cuaresma
Marcos 9,2-10

Como los discípulos, tenemos la tendencia de arrimarnos al “sol que más calienta”, para sacar “algún beneficio”. Unos seguían a Jesús pero no ocultaban que lo que en el fondo pensaban era sentarse a la derecha de él algún día. El poder, con tal de llegar a él, exige algunas incomodidades, pero después recompensa… Como veis, este funcionamiento no es de hoy. Hay personas que se despersonalizan con tal de llegar a tener poder… Y llegan. Y cuando llegan ya no son personas, están despersonalizadas. Las consecuencias las pagarán los otros, además de ellos mismos…
Los seguidores de Jesús tenemos que aprender que al lado de Jesús no hay poder, sino servicio; al lado de Jesús no hay puestos, sino últimos puestos; al lado de Jesús no se ve todo claro, se va aclarando uno esperando que la Luz llegue más tarde… Y cuando llega, la verdad deslumbra.
Las personas ya no tenemos tiempo para escuchar. Nos resulta difícil acercarnos en silencio, con calma y sin prejuicios al corazón del otro para escuchar el mensaje que toda persona nos puede comunicar.
Encerrados en nuestros propios problemas, pasamos junto a los demás, sin apenas detenernos a escuchar realmente a nadie. Se diría que al hombre contemporáneo se le está olvidando el arte de escuchar.
Quizás tengamos que empezar por elevar desde el fondo de nuestro corazón esa súplica que repiten los monjes del monte Athos: «Oh Dios, dame un corazón que sepa escuchar”.