ESTEM CRIDATS A "ASSABENTAR-NOS"...ELS POBRES EXISTEIXEN..


Est és un bon moment per a demostrar-li a Jesús que realment estem disposats a seguir l'exemple del seu missatge i sentir-nos solidaris amb els més necessitats.

JESÚS, L'AMIC AL QUE NO SE LI FA ESPERAR

Servisca està cançó per a fer-nos pensar que podrem estar preparats per a unir-nos a Jesús si ho considerem el nostre amic, perquè a un amic no se li deixa per a després, a un amic se li espera i se li escolta....

ESTIGUEM PREPARATS, PERQUÈ JESÚS PASSA CADA DIA PER LA NOSTRA PORTA

PONTE LAS PILAS, CARGA TU BATERÍA... Y ARRANCA....

Domingo 12 de noviembre
32 del tiempo ordinario
Mateo 25,1-13

Jesús nos dice que tenemos que ser como las doncellas sensatas, y no como las necias. Pero entonces debemos preguntarnos una cosa: ¿qué significa, según Jesús, ser sensato? ¿Qué significa no ser necio? Significa, según el evangelio, tener las cosas dispuestas y preparadas, tener preparado el aceite para encender nuestras lámparas, para ofrecer nuestra luz. Significa no vivir descuidadamente, como las doncellas que no previeron la necesidad del aceite. Significa hacer de modo que en la hora de la verdad nuestra vida puede aparecer luminosa, pueda ser verdaderamente la lámpara encendida con la luz que Dios espera.
Digo todo esto hablando con criterios simplemente humanos. Pero es que además, para reforzar todo eso, los cristianos tenemos ante nuestros ojos el ejemplo de Jesús. ¿Creéis vosotros que Él actuó sensatamente? ¿Creéis que su actuación en el mundo no fue una necedad? Si alguno de vuestros hijos, o algún conocido, empezara a meterse en los líos en que Jesús se metió, ¿qué le diríamos?: “¿Pero qué haces? ¡Tú estás loco! ¿No ves que vas a terminar mal?”.  Y es verdad: Jesús terminó mal, terminó colgado en una cruz.      Pero es verdad también que si nos hubiera escuchado a nosotros, ahora no estaríamos aquí reunidos celebrando la Eucaristía como memoria suya, como memoria de aquella locura suya… ¡Menos mal que la sensatez era distinta de la nuestra!

Pidamos hoy, este domingo, que se nos meta dentro la sensatez de Jesús. Que sepamos darnos cuenta de que lo sensato es trabajar en cada instante para vivir la fidelidad al Evangelio. Y que lo necio es precisamente no hacerlo.

MOTORS EN MARXA I A PER TOTES

 Amb una oració familiar en el nostre temple parroquial hem donat per iniciat el curs 2017-18 dels nostres grups de xiques i xics on han assistit les mares i pares juntament amb els grups de segon i la presentació dels grups de primer.
Un total de 24 xiques i xics han iniciat el primer curs de                                                                     


confirmació i que els portara          durant dos cursos a la preparació per al gran dia en què diran 
SÍ a Jesús.

NO ESTEMOS AL SERVICIO DE LOS DEMÁS PARA QUE NOS LO AGRADEZCAN

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JESÚS NOS INVITA A QUE ESTEMOS A DISPOSICIÓN DE LOS DEMÁS

Domingo 23,1-12
31 del tiempo ordinario
Mateo 23,1-2

El evangelio de hoy no va solo para los curas. “No hacen lo que dicen” es una frase contundente, una crítica insoslayable, que se puede aplicar a cualquier cristiano. Porque si uno es cristiano, aunque no vaya haciendo sermones a nadie, está diciendo que cree en el estilo de vida de Jesús, y está diciendo, también, que cree que este estilo debería ser el de todo hombre.
Todo cristiano, por tanto, aunque formalmente no diga nada, en realidad sí que dice. Y por ello él también es objeto de la dura crítica de Jesús si además de decir no hace. El cristiano que no vive como tal, no sólo es incoherente consigo mismo y ante Dios. El cristiano que no vive como tal está desacreditando la fe, está desacreditando a Jesús. Y ese “hacer” deberá notarse, por encima de todo, en todo aquello que afecte a la vida de los demás, todo aquello en lo que los demás puedan experimentar que el estilo de Jesús se hace realidad.
Y tienen derecho a criticarnos
A veces hay cristianos que cuando en la parroquia o en la Iglesia ocurre algo criticable y algunos de fuera lo critican, se enfadan y dicen que los de fuera no se metan en lo que no les importa, o que “los políticos hacen igual”, o cosas por el estilo.
Este planteamiento es equivocado. Los cristianos presentamos un modelo de vida valioso, distinto, basado en valores muy altos. Y los no creyentes tienen derecho a esperar de nosotros que sigamos este modelo. Y si no lo seguimos, tienen derecho a criticarnos porque, por decirlo así, “los hemos engañado”. Nos critican porque no hacemos lo que decimos.

Y muy en el fondo, cuando los cristianos o la Iglesia somos criticados porque no seguimos el estilo del Evangelio, significa que este estilo es considerado como una aportación importante para la humanidad, como una aportación que, por nuestra culpa, se pierde.