26 D'OCTUBRE, CONFIRMACIÓ EN LA NOSTRA PARRÒQUIA
Ja hem començat la fase final perquè tots estiguem preparats per al gran dia. Nosaltres els catequistes acompanyant a les xiques i xics que es confirmaren i elles i ells sent conscients dels quals faran aqueix dia, DONAR EL SI DEFINITIU A JESÚS.Durant dos anys hem intentat que s'adonaren que ara són elles i ells qui donen el sí, ara ja no intervenen les seues mares i pares ni les seues padrines i padrins ara són elles i ells els que es posen davant de Jesús li diuen que volen seguir el seu missatge de persones compromeses amb els demes.
SEER AGRADECIDOS ES SEGUIR LOS PASOS DE JESÚS
Domingo 13 de octubre
28 del tiempo ordinario
Lucas 17,11-19
Todos
celebramos el que los derechos de la persona sean una conquista significativa
en el progreso de la humanidad, pero debe de existir también un progreso en
afianzar actitudes fundamentalmente humanas, una de ellas es la gratuidad y el
ser agradecidos.
Es
la llamada de Jesús de hoy, que nos invita a pensar que no podemos ser humanos
sin ser agradecidos, sin acoger agradecidos cuanto vamos recibiendo en nuestra
vida. Recibimos de los demás la vida, la salud, la cultura, el vivir diario.
Aprendemos a hablar, a trabajar, nos relacionarnos y construimos nuestra propia
personalidad en el trato social, a partir de lo que recibimos de los demás.
Todo nos viene dado.
Alguien
pudiera decir que el agradecimiento no es la idea central del mensaje
cristiano, que lo prioritario es el amor al prójimo. Es cierto que el amar al
prójimo es el mandamiento de Cristo, pero, ¿quién puede dudar de que el
agradecimiento sincero no es una manera de darse gratuitamente, de amar, de
confiar? ¿quién duda de la gratuidad del primer gran acto creador de Dios?
Estamos
llamados a vivir en una plenitud de vida en actitud gozosa de agradecimiento a
Dios nuestro Padre con todos nuestros hermanos, aún con los alejados a nuestro
entorno, llamados todos a la vida que Jesús vive junto al Padre. ¿Lo
agradecemos?
LA VIDA TIENE SENTIDO CUANDO CREEMOS EN JESÚS Y EN NOSOTROS MISMOS Y EN LOS DEMÁS
Domingo 6 de octubre
27 del tiempo ordinario
Lucas 17,5-10
-Si
tuviésemos más fe en Dios:
Cada
día haríamos el milagro de cambiar nuestra vida.
Cada
día haríamos el milagro de dar un sentido nuevo a nuestra vida.
Cada
día haríamos el milagro de salir de nuestra vulgaridad.
Cada
día haríamos el milagro de ser más santos.
-Si
tuviésemos más fe en Jesús:
No
evitaríamos nuestros problemas, pero nos sentiríamos más que nuestros
problemas.
No
evitaríamos nuestras enfermedades, pero no nos dejaríamos aplastar por ellas.
No
evitaríamos que nos despidan de nuestro trabajo, pero seguiríamos luchando con
esperanza.
No
evitaríamos nuestras debilidades, pero sentiríamos que podemos ser más fuertes.
No
evitaríamos nuestros momentos de oscuridad, pero siempre encontraríamos una
luz.
No
evitaríamos ser hombres, pero sentiríamos en nosotros la vocación divina.
-Si
tuviésemos más fe en la mujer:
Cierto
que la respetaríamos más.
Cierto
que reconoceríamos su verdadera dignidad de “imagen y semejanza de Dios”.
Cierto
que no la explotaríamos con un salario injusto.
Cierto
que no nos aprovecharíamos de ella para nuestros intereses y egoísmos.
-Si
tuviésemos más fe en el hombre:
Le
valoraríamos mucho más.
Le
haríamos sentir lo importante que es.
Le
haríamos crecer en su propia estima.
Le
haríamos sentirse mejor consigo mismo.
Le
haríamos crecer con mucha más seguridad en sí mismo, evitándole complejos de
inferioridad.
-El
mundo necesita que tengamos más fe en él.
Que
creamos que el mundo puede cambiar.
Que
creamos que el mundo puede ser mejor.
Que
creamos que el mundo puede ser bello y hermoso.
Si
no creemos en el mundo nunca haremos nada por cambiarlo.
Si
no creemos en el mundo nunca nos comprometeremos en mejorarlo.
Si
no creemos en el mundo difícilmente creeremos en el cielo.
Hablamos
mucho de creer en Jesús.
Y
hablamos poco de que Jesús también cree en el hombre.
Y
la vida solo tiene sentido cuando creemos en Jesús y cuando creemos en nosotros
mismos y en los demás
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