INICIEM L'AVENTURA 2017. LA CONFIRMACIÓ

Ha arribat el mes d'octubre i és moment d'iniciar un nou curs de confirmació.
Per als que ja veniu de primer curs enguany sou els que obrireu pas als nous i començareu la recta final cap al sagrament de confirmació.
Per als que ja esteu en edat d'iniciar la preparació per al sagrament de la per a la confirmació, nascuts a l'any 2003, heu d'inscriures, amb aquesta finalitat, els que esteu batejats a la parròquia rebreu una carta d'invitació en els pròxims dies, els que no la rebeu i vulgueu participar de la confirmació a la nostra parròquia podeu descarregar el full en aquest blog i lliurar-la en els dies i lloc que us indiquem a continuació.

Lloc: Despatx parroquial
Dies: Dijous i divendres
Data: 20 i 21 d'octubre
Hora: 19:30-20:30

GRÀCIES PER LA VIDA TAN MERAVELLOSA QUE ENS HAS DONAT

GRÀCIES, LA PARAULA QUE HEM D'APRENDRE DES DE XICOTETS

GRACIAS JESÚS POR TU EJEMPLO DE VIDA

Domingo 9 de octubre
28 del tiempo ordinario
Lucas 17,11-19 

Todos recordamos que de niños nuestros padres nos enseñaron a pedir las cosas por favor y a que nos acostumbráramos a dar las gracias cuando alguien nos daba algo o cuando alguien nos hacía algún servicio. Y me parece importante que también entre nosotros: entre hermanos, vecinos, amigos y compañeros, nos salga fácilmente de la boca – y del corazón- la palabra “gracias”.
A todos -de cualquier edad y condición- nos debería salir fácilmente del corazón y de la boca la palabra “gracias”. En casa, en la familia, en el trabajo o en la escuela: en todos los mil lugares y circunstancias de nuestra vida de cada día tendríamos que ser más agradecidos.
Y no solo como un palabra y una costumbre de buena educación, de buena convivencia, sino como algo más importante, más hondo.
El evangelio de hoy nos ha hablado de un samaritano -de un extranjero que supo volver para dar gracias por su curación. ¿Por qué volvió éste y no los otros nueve? Probablemente, creo, porque éste estaba acostumbrado a dar gracias -de corazón y de palabra- en su vida normal. Y los otros nueve, no.
Por eso, el que estaba acostumbrado a ser agradecido a los hombres, supo serlo ante 
Jesucristo, y así halló la gracia del Señor, encontró la fe y la salvación. Jesús aprecia al hombre que manifiesta gratitud. Que no da nada por descontado. Que sabe abrirse al estupor, a la sorpresa y por tanto a la gratitud.
Porque vivimos en una sociedad en la que dar gracias se ha convertido en un tópico: en los tickets de compra de los grandes almacenes se nos dice: “gracias por su visita”…Y sin embargo nos falta muchas veces el agradecimiento profundo y verdadero en nuestro corazón.
Tenemos que convencernos que todo es gracia. Nada se nos debe y nada merecemos.
Si todo nos viene de Dios gratuitamente, todo debe volver a él a través de la alabanza y la gratitud.
Cristiano no es el que pide gracias o recibe gracias. Es fundamentalmente quien da gracias. Por eso, 
la Eucaristía, que representa el acto más importante del culto cristiano, significa literalmente, “acción de gracias”.

No andemos distraídos frente al milagro de la vida. No seamos descuidados ante las sorpresas de los acontecimientos de la vida ordinaria. Busquemos las huellas de Dios en los acontecimientos de cada día, y permanezcamos siempre en actitud de agradecimiento.

PER A CREURE EN ELS ALTRES PRIMER HEM DE CREURE EN NOSALTRES MATEIXOS

ESTEM TOTS ELS DIES DIENT QUE CREIEM EN JESÚS, PERÒ CREIEM EN ELS SEUS-NOSTRES GERMANS

SI JESÚS CREE EN MI ¿PORQUE YO NO CREO EN LOS DEMÁS?

Domingo 2 de octubre
27 del tiempo ordinario
Lucas 17,5-10

-Si tuviésemos más fe en Dios:
Cada día haríamos el milagro de cambiar nuestra vida.
Cada día haríamos el milagro de dar un sentido nuevo a nuestra vida.
Cada día haríamos el milagro de salir de nuestra vulgaridad.
Cada día haríamos el milagro de ser más santos.

-Si tuviésemos más fe en el hombre:
Cierto que lo respetaríamos más.
Cierto que reconoceríamos su verdadera dignidad de “imagen y semejanza de Dios”.
Cierto que no lo explotaríamos con un salario injusto.
Cierto que no nos aprovecharíamos de él para nuestros intereses y egoísmos.
-Es triste escuchar por ahí:
“Hoy uno no puede fiarse ni de su propia sombra”. “No te fíes de nadie”.
Es triste que el esposo no crea en su esposa.
Es triste que la esposa haya perdido la fe en su marido.
Es triste que los padres ya no crean en sus hijos.

Y si Dios cree en mí, ¿por qué no creer yo en los demás?

-El mundo necesita que tengamos más fe en él.
Que creamos que el mundo puede cambiar.
Que creamos que el mundo puede ser mejor.
Que creamos que el mundo puede ser bello y hermoso.
Si no creemos en el mundo nunca haremos nada por cambiarlo.
Si no creemos en el mundo nunca nos comprometeremos en mejorarlo.
Si no creemos en el mundo difícilmente creeremos en el cielo.
Si hasta Dios cree en el mundo. “Y vio Dios que era bueno”.


Y la vida solo tiene sentido cuando creemos en Dios y cuando creemos en nosotros mismos y en los demás