Cuento: EL ESFUERZO, UN PREMIO.
En una ocasión en la carrera de los 100 mts con obstáculos de las olimpiadas de 1980, salieron los 8 competidores.
El numero 5 tiro el primer obstáculo, luego el segundo y el tercero; su desesperación fue tanta que no pudo saltar totalmente el cuarto y tropezando y cayendo pesadamente. Desde el suelo vio a los demás alejarse, sin embargo se puso en pie y continuo la carrera; se dio cuenta de que su rodilla sangraba y que su pierna no tenía la fuerza necesaria por el golpe, pero aun continuo; tropezando mas adelante con otro obstáculo y cayendo nuevamente.
En ese punto ya los otros competidores habían pasado la meta y los que estaban alrededor de la pista le decían que saliera de la pista pues estaba sangrando y de todas formas ya no iba a ganar la carrera, pero este atleta no les hizo caso, se levanto y siguió adelante, su objetivo era llegar a la meta, y lo iba a lograr sin importar lo que pasara. La gente en las graderías estaba atónita al ver la persistencia de aquel hombre.
Finalmente llego al final de la pista, en ese momento todo el estadio olímpico se puso en pies, y estallo en una ovación al hombre que había demostrado que era lo más importante en una carrera: ¡Perseverar hasta el final sin importar los tropiezos!
LA SEMILLA
¿Cuántas veces nos empeñamos en tomar las riendas de la vida? Si le dejásemos la iniciativa a Otro, no ahogaríamos la semilla. A nosotros nos toca sembrar, confiar y esperar.
No ahoges, acompaña.
No ahoges, acompaña.
Los 7 principios del surfista
Impresionante, increíble, maravilloso es lo que diríamos de los jóvenes que cabalgan sobre la cresta de las olas pareciendo dominar el mismo océano. Pero, no es casualidad, ni simple deporte. Hay 7 principios que cada surfista cumple a cabalidad para poder sostenerse en la ola y son los mismos principios que debieran gobernar nuestra vida si queremos cabalgar sobre las olas desafiantes de nuestra vida cotidiana. He aquí los principios del surfista:
1. Pasión por la ola y en la ola.
El surfista no habla de las olas, sino que espera y se monta en la ola.
Pasión por la ola lo impulsa a la ola. Necesitamos estar más apasionados por la vida.
2.- Ir más allá de los límites.
Combinar capacidad y preparación con resolución y el atrevimiento nos lleva continuamente a ensayar nuevos movimientos e ir en busca de olas más grandes y recorridos más largos. El surfista sabe que no existen dos olas iguales, tantea cada ola y cabalga en cada una de manera diferente. La vida a veces nos exige ir más allá de donde hemos llegado.
3. Espere revolcones.
Hay que estar dispuesto a comer arena antes del almuerzo.
Los grandes ejecutores le dan la bienvenida a lo inesperado y sacan lecciones de los revolcones. NO te preocupes si algún día la vida te da revolcones, aprendamos de ello y sigamos adelante
4. No le dé la espalda al océano
El surfista respeta el poder y aprecia la grandeza del océano, por ello jamás lo ignora ni le da la espalda. Jamás le demos la espalda a los desafíos de la vida. Hay muchas posibilidades y oportunidades. Ninguna se pierde, otra toma las que yo no tomo.
5. Mire siempre hacia afuera.
Afuera se refiere a las olas que aparecen en el horizonte. Saben poner atención a la ola que está cerca y a la vez observar la próxima. Muchos pierden su vida mirando hacia dentro sin levantar la vista. Hay un horizonte aún más amplio por conquistar.
6. Muévase antes de que la ola lo mueva.
Una ola grande, como sucede con los cambios, se mueve con tanta rapidez que si uno espera demasiado tiempo ella pasará sobre uno y lo dejará luchando contra la corriente. Percepción y discernimiento me indican cuándo y cómo moverme.
7. Jamás practique solo.
En una sociedad compleja nadie hace frente a la vida por sí solo.
Los surfistas tienen una regla determinante:
¡Jamás practiqué surf solo! Por seguridad, por intercambio de conocimiento y por tener con quién platicar mientras aparece la ola.
NO viva más solitario aunque seas solo. Una cosa es estar solo y otra es sentirse solitario.
1. Pasión por la ola y en la ola.
El surfista no habla de las olas, sino que espera y se monta en la ola.
Pasión por la ola lo impulsa a la ola. Necesitamos estar más apasionados por la vida.
2.- Ir más allá de los límites.
Combinar capacidad y preparación con resolución y el atrevimiento nos lleva continuamente a ensayar nuevos movimientos e ir en busca de olas más grandes y recorridos más largos. El surfista sabe que no existen dos olas iguales, tantea cada ola y cabalga en cada una de manera diferente. La vida a veces nos exige ir más allá de donde hemos llegado.
3. Espere revolcones.
Hay que estar dispuesto a comer arena antes del almuerzo.
Los grandes ejecutores le dan la bienvenida a lo inesperado y sacan lecciones de los revolcones. NO te preocupes si algún día la vida te da revolcones, aprendamos de ello y sigamos adelante
4. No le dé la espalda al océano
El surfista respeta el poder y aprecia la grandeza del océano, por ello jamás lo ignora ni le da la espalda. Jamás le demos la espalda a los desafíos de la vida. Hay muchas posibilidades y oportunidades. Ninguna se pierde, otra toma las que yo no tomo.
5. Mire siempre hacia afuera.
Afuera se refiere a las olas que aparecen en el horizonte. Saben poner atención a la ola que está cerca y a la vez observar la próxima. Muchos pierden su vida mirando hacia dentro sin levantar la vista. Hay un horizonte aún más amplio por conquistar.
6. Muévase antes de que la ola lo mueva.
Una ola grande, como sucede con los cambios, se mueve con tanta rapidez que si uno espera demasiado tiempo ella pasará sobre uno y lo dejará luchando contra la corriente. Percepción y discernimiento me indican cuándo y cómo moverme.
7. Jamás practique solo.
En una sociedad compleja nadie hace frente a la vida por sí solo.
Los surfistas tienen una regla determinante:
¡Jamás practiqué surf solo! Por seguridad, por intercambio de conocimiento y por tener con quién platicar mientras aparece la ola.
NO viva más solitario aunque seas solo. Una cosa es estar solo y otra es sentirse solitario.
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