PEDRO CASALDALIGA...EL OLVIDADO?


Hijo de una familia de campesinos, Casaldáliga se trasladó a Vich para estudiar en el seminario. El 31 de mayo de 1952 fue ordenado sacerdote en Montjuïc (Barcelona) y se unió a la orden de los claretianos.
En junio de 1968 se trasladó como misionero al estado del Mato Grosso en Brasil. El 23 de octubre de 1971 fue ordenado obispo de São Felix do Araguaia. Su diócesis es una de las más extensas del país, ocupando una superficie de cerca de 150.000 km², habitados en su mayor parte por indígenas terratenientes así como del régimen militar existente en ese momento en Brasil. João Bosco, su vicario, llegó a ser asesinado por unos sicarios que confundieron a Bosco con el propio Casaldáliga (1977). En esos momentos recibió total apoyo del Vaticano, especialmente por parte del papa Pablo VI.
Religioso, escritor y poeta español, que ha permanecido gran parte de su vida en Brasil. Ha estado siempre vinculado a la teología de la liberación y ha sido siempre un defensor de los derechos de los menos favorecidos.

ENCONTRAR A JESÚS ES MAS FÁCIL DE LO QUE CREEMOS

En la Clínica de un famoso cirujano cardiólogo, entra la secretaria al consultorio de éste y le anuncia que un viejecito, muy pobre, deseaba consultarle, recomendado por un medico del hospital público. 
El médico le dice que hablará con él una vez que haya atendido a todos los clientes con cita médica. 
Después de dos horas de espera, el médico recibe al anciano y éste le explica la razón de su visita:
- 'El médico del hospital público me ha enviado a usted porque únicamente un medico de su prestigio podría solucionar mi problema cardíaco y, en su clínica poseen equipos suficientes como para llevar a cabo esta operación'. 
El médico ve los estudios y coincide con el colega del hospital. Le pregunta al viejito con qué Compañía de Seguros se haría operar. Este le contesta.... 'Ahí está el problema Dr. Yo no tengo seguro social y tampoco dinero. Como verá, soy muy pobre y para peor, sin familia... Lo que pido, sé que es mucho, pero tal vez entre sus colegas y usted puedan ayudarme...'. 
El médico no lo dejó terminar la frase. Estaba indignado con su colega del hospital. Lo envió de regreso con una nota explicándole que su 'Clínica era Privada y de mucho prestigio, por lo tanto no podía acceder a su pedido'. El había estudiado y trabajado duramente estos años para abrir su clínica y ganar el prestigio y los bienes que tenía.
Cuando el anciano se retiró. El médico se percató de que éste había olvidado un carpeta con unas poesías y una frase suelta que le llamó mucho la atención. La frase decía: 'El órgano que mejor habla es el corazón' y firmaba Hermógenes Fauvert. Esta frase le gustó mucho al médico, pero lo que más le gustó fue el nombre del autor de la frase, Hermógenes Fauvert. 
Le hacía recordar su juventud, pues, en primaria, la maestra les leía sus hermosos cuentos infantiles. En la secundaria, la profesora de Literatura les enseñaba bellísimas poesías y fue con una de ellas que, al dedicarle a una de sus compañeras, se enamoró y esta fue su primera novia. 'Cómo olvidar todo eso si fue parte de lo mejor de su infancia'.
A la semana siguiente, al finalizar la jornada, la secretaria entró al consultorio con el periódico vespertino y compungida le dijo al médico, '¿Se ha enterado, doctor? Hoy han encontrado muerto a 'Hermógenes Fauvert' en un banco de la Plaza del Ayuntamiento, tenía 88 años el pobre'. El médico suspiró de pena y contestó:.'Hombres como él no deberían morir nunca. Que Dios lo tenga en Paz, me hubiera gustado conocerlo.... ' 
Pero, ¡cómo!..... ¿no lo recuerda?', le dice la secretaria y mostrándole la fotografía del periódico le dice: 'Era el pobre viejecito que vino la semana pasada a consultarle. Era un conocido escritor, solitario y bohemio. No tenía parientes y...'. El médico no la dejó terminar. Le pidió que se retirase y sentándose con los brazos cruzados en el escritorio, lloró. 
Lloró como nunca lo había hecho, como el niño que llevaba escondido en su alma. Largo tiempo estuvo en el silencio de su consultorio. Luego, mientras secaba las lágrimas de su escritorio, sacó delicadamente la imagen de Cristo que estaba debajo del cristal y, después de besarla, la guardó en un cajón mientras decía 'Perdón Señor, no soy digno de Ti, no soy digno de que Me mires. Todo lo que tengo, Te lo debo. Me enviaste a un pobre y me habló con la voz del corazón. Yo lo escuché con el oído del egoísmo.... mi vergüenza es grande.... Perdóname Señor'. 
Con el correr de los años, la 'Clínica Hermógenes Fauvert', como se denomina desde entonces, se hizo muy famosa. El médico habilitó un sector para la atención de los pacientes sin seguro médico y él personalmente practica las operaciones. 
¡Cuántas veces nos habrá pasado lo mismo a nosotros! Nos han hablado con la voz del corazón y no hemos oído.... hemos sido egoístas con nuestros hermanos....

APÚNTATE A UN NUEVO CAMINO

CUARESMA, MOMENTO DE LIMPIARNOS DE EGOISMO

¿ESTAMOS EN EL DESIERTO DE NUESTRAS VIDAS?

La Cuaresma es un itinerario de búsqueda del rostro de Dios y de nuestro propio rostro. El desierto es un lugar desnudo, árido, sin caminos, sin esquemas hechos. Sólo invita al  hombre-caminante a atravesar lo, dejándose invadir por el horizonte que siempre está  delante. Penetrar en él es desprenderse de un mundo hecho para aventurarse por lo  inseguro, lo deforme, lo inacabado.
Quizá hoy el mayor pecado de nuestro cristianismo no está en ignorar la Palabra de Dios  sino en tergiversarla o manipularla para ponerla al servicio de tal filosofía o ideología  política, para que encaje en tal esquema que no estamos dispuestos a abandonar, pero que  debemos o necesitamos disfrazar de «evangélico» para que la conciencia duerma  tranquila.
Entrar, pues, al desierto de esta cuaresma, guiados por el Espíritu, es penetrar en un  tiempo interior de búsqueda sincera y valiente de nuestro propio camino de hombres -de  cristianos creyentes-. Es inútil pretender el camino o la respuesta ya elaborados, o señales  taxativas que nos digan qué tenemos que hacer o cómo decidir.

COTTOLENGO. LA REALITAT DE LA VIDA


Un dels millors missatges que els puguem donar als chic@s de confirmació és la visita que alguns anys realitzem al Cottolengo de València. 

Durant més d'una hora aquests joves que normalment estan acostumats a tenir les seves necessitats cobertes i una mica més, per que han tingut la sort de naixer en bon estat físic, en una família estructurada i en una societat que es preocupa d'ell@s, s'adonen que no tota la gent té aquesta sort i comencen a valorar allò que fins hasta ara no havien valorat o no havien valorat prou, i s'adonen de la sort que han tingut a tindre la família que tenen i els amics que tenen i que són uns afortunats de la vida que tenen, perquè Jesús va voler que fora

PODEROSO CABALLERO ES DON DINERO

Hay una parábola oriental que es aleccionadora: “Un monje hindú, un sannyasi, había llegado a las afueras de la aldea y acampó bajo un árbol para pasar la noche. De pronto llega corriendo un habitante de la aldea y le dice: ‘¡La piedra! ¡La piedra! ¡Dame la piedra preciosa!’. ‘¿Qué piedra?’, le pregunta el sannyasi. El aldeano contestó: ‘La otra noche se me apareció en sueños el Señor Shiva y me aseguró que si venía al anochecer a las afueras de la aldea, encontraría a un sannyasi que me daría una piedra preciosa que me haría rico para siempre. El sannyasi rebuscó despacio en su bolsa y sacó una piedra.
‘Probablemente se refería a ésta, dijo mientras entregaba la piedra al aldeano. La encontré en un sendero del bosque hace unos días. Por supuesto que puedes quedarte con ella’. El hombre se quedó mirando la piedra con asombro. ¡Era un diamante! Tal vez el mayor diamante del mundo, pues era tan grande como la mano de un hombre. El aldeano tomó el diamante y se marchó. Pasó la noche dando vueltas en la cama, incapaz de dormir. Al día siguiente, al amanecer, fue a despertar al sannyasi y le dijo: ‘Dame la riqueza que te permite desprenderte con tanta facilidad de este diamante”‘.
Jesús al explicar las bienaventuranzas es bien claro: “No podéis servir a dos señores. No podéis servir a Dios y al dinero”. No quiere decir que usar el dinero sea idolatría. Lo que nos destroza es convertirnos en esclavos del dinero, porque esa actitud está manifestando nuestro apego a todo aquello que podemos adquirir con él. Dios no puede querer de mí nada para Él. Lo único que espera de mí es que sea yo.